Esta foto lleva tiempo en la recámara. Es curioso como aún hay limpiadores de zapatos en Madrid y otras grandes ciudades. Debe ser un trabajo muy duro, no lo dudo. Pero esta imagen de animada charla (llegando a la behemencia posteriormente según pude comprobar, supongo que estarían hablando de política o futbol) da un punto de vista romántico al que ve pasar cientos de zapatos, y las personas que los llevan, el conocimiento que tendrán del ser humano, que no puedo ni imaginar.











Este finde estuve en Madrid y vi un montón en la gran via. Todos eran mexicanos. Qué pena la crisis, la verdad