Historia de un encuadre
Os presento una foto de estas navidades, que me hace reflexionar un poco sobre el encuadre.
No me considero un buen «encuadrador» (dudo que exista este palabro) y me propongo últimamente practicar este tema para obtener mejores fotos. Veo muchas veces que no pienso el encuadre a la hora de hacer la foto, con lo que suelo finalmente obtener un «churro».
En este caso que os presento, estaba haciendo las fotos a un belen de un familiar. El belén en sí no es espectacular, y buscaba como darle una nota al mismo. Y entonces vi esta posibilidad:
Independientemente de que esté más o menos conseguida la foto (y no he reparado los desperfectos de las figuras) la filosofía de la misma es que una toma zenital de una escena archiconocida da un punto de atracción a la foto que de otra manera no hubiera conseguido. Si esta toma la aplicamos a algo que no sea conocido, tendríamos una toma confusa. Pero como la escena del belén es más que conocida, todos inmediatamente vemos a la virgen, al ángel, a San José aunque lo único que veamos sean sus coronillas. El detalle de ver al niño Jesús entero cosa que no se suele ver en una foto de belén colabora.
¿Qué opinais?



No hay comentarios
Sé el primero en escribir un comentario a esta entrada.
Escribir un comentario
Si quieres añadir tu comentario a esta entrada, simplemente rellena el siguiente formulario:
* Campos requeridos
Puedes usar estas etiquetas XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>.
No hay trackbacks
Para notificar de una mención en tu blog a esta entrada, habilita la notificación automática (Opciones > Discusión en WordPress) o especifica esta url de trackback: http://www.nova-foto.net/2008/01/12/historia-de-un-encuadre/trackback/